Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
Bien casada, o bien quedada.
Con solo honra no se pone olla.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
A donde las dan, allí las toman.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
El rico nunca está satisfecho.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
El que canea, no calvea.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Valgan las llenas, por las vacías.
Botas y gabán encubren mucho mal.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Pobreza, víspera de vileza.
Indio muerto no tira flecha.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Galga salida, a liebre parida.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Alegría, belleza cría.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
El amor mueve montaña.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
No existen desgracias razonables