Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Los cementerios están llenos de valientes.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
A buen servicio, mal galardón.
No hay enemigo chico.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Quien no canea, calvea.
La noche para pensar, el día para obrar.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
Nadie apalea a un perro muerto.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Nunca anochece donde se ama.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Dar palos de ciego.
Ruego de Rey, mandato es.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
El enamorado es el camarada del alma.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
El que nace postrero, llora primero.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Cada ollero alaba su puchero.
La necesidad agudiza el ingenio.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
El trabajo es tan feo que hasta pagan por hacerlo.
El buen hijo a su casa vuelve.
El amor entra por la cocina.