Ya que no eres casto, sé cauto.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Mojarse el potito.
Come santos, caga diablos.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Tras el buen comer, ajo.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Ser amable es ser invencible.
Ponerse la tapa en la cabeza
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
El vicio, saca la casa de quicio.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
El que no cae, resbala.
A la vejez, cuernos de pez.
El que no cojea, renquea.
Se está ahorcando con su propia soga.
Cavas tu tumba con los dientes.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Cada ollero alaba su puchero.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Los refranes no engañan a nadie.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Todo hombre tiene su manía.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
La avaricia rompe el saco.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Aire de Levante, agua delante.
El gañán y el gallo, de un año.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
En cabeza limpia, nunca piojos ha de haber.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Cada loco con su tema.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
A confite de monja pan de azúcar.