Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Hombre chico, pensamientos grandes.
En enero, cada oveja con su cordero.
A dos palabras tres porradas.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Un amigo vale cien parientes
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
A cautela, cautela y media.
Claridad, y no en el caldo.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Al buen, regalo; al malo, palo.
No hay mayor tontería que reñir.
Írsele a uno el santo al cielo.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Yegua cansada, prado halla.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
La cara bonita y la intención maldita.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.