El mundo es de los audaces.
Bala que zumba, no mata.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
La abundancia mata la gana.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Cuando hay para carne, es vigilia.
No falta de que reirse.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Hablar más que lora mojada.
Muerto por una, muerto por varias.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Haz el mal y guárdate.
El casado casa quiere.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Caminar sobre seguro.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
No está muerto, quien pelea.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Hacer la plancha.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Hormigas con ala tierra mojada.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Ofrecer el oro y el moro.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Del joven voy, del viejo vengo.
Meterse en la boca del lobo.
Confía en lo que ves
Llevar bien puestos los calzones.
A su tiempo maduran las brevas.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.