Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Para ir al cielo primero hay que morir.
Hablar con lengua de plata.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Roer siempre el mismo hueso
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Garrapata en lana, si no muere hoy morirá mañana.
Agua limpia de fuente viva.
Mear sin peer, rara vez.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Los medicos también se mueren.
Vino y pan andar te harán.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Mal de locura, solo la muerte cura.
El lo que se pierde, se aprende.
Lo que está por pasar pasará.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
El vino hace buena sangre
Ayunar, o comer truchas.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Escatimar y dar a putas.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Más vale creerlo que irlo a ver.
A tres azadonadas, sacar agua.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
No coma cuento coma carne.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Hacer enseña a hacer.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Caranga resucitada pica muy duro.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Hacer oídos de mercader.