La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
El queso es sano que da el avaro.
Una cosa es con guitarra y otra con violín.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Contigo, pan y cebolla.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Más vale mendrugo que tarugo.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
En enero, cada oveja con su cordero.
Lo comido por lo servido.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Barba a barba, vergüenza se cata.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Cebada granada, a ocho días segada.
Aire de Levante, agua delante.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Bendita la casa que a viejos sabe.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
De lo vedado, un solo bocado.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Este batea y corre para tercera.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.