Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Blanco y en botella, leche.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Copas son triunfos.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Donde entra beber, sale saber.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
El sol de Agosto cría aceite y mosto.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Día de agua, taberna o fragua.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Al amigo con su vicio.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
A cada cañada le llega su añada.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Sal y vinagre, el mejor desinflamante.
El agua de San Juan quita aceite, vino y pan.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Agua al higo, que ha llovido.
Alba roja , vela moja.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.