La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Fía poco y en muy pocos.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Lo barato cuesta caro
Agua tardera, agua maicera.
A barbas honradas, honras colmadas.
Año malo, panadera en todo cabo.
Tanto tienes, cuánto vales.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Necesitado te veas.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Cielo de Junio, limpio como ninguno.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Como es el pago, así es el trabajo.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Codicia mala, el saco rompe.
Haz barato y venderás por cuatro.
Divide y vencerás.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Del ahorro viene la posesión.
El que con cojos anda se llama bastón.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
Lección dormida, lección aprendida.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.