Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Cada uno es artífice de su ventura.
Si existe, se ve
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Más ven cuatro ojos que dos.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
A buen comedor, quitárselo de delante.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Si en Enero canta el grillo, en Agosto, poco triguillo.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
A su tiempo maduran las brevas.
Dar con la puerta en la cara.
A diente cogen la liebre.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
A la vejez, viruelas.
Entre amigos no hay cumplidos.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
En casa del herrero, asador de madero.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Confesión obligada, no vale nada.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Ave que vuela, a la cazuela.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Tras el vicio viene el lamento.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
El que más madrugo, un talego se encontró.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.