Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
A ciento de renta, mil de vanidad.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Julio, lo verde y lo maduro.
El que coge la vela es porque es cofrade.
¿Fiado?. Mal recado.
Al saber lo llaman suerte.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Beber, hasta la hez.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Quien da el consejo, da el tostón.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Buena muerte es buena suerte.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
La puerca tira del tapón
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Refran viejo, nunca miente.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Y vuelta la burra al trigo.
Saco de yerno, nunca es lleno.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.