Juego y bebida, casa perdida.
Hija que casas, casa que abrasa.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
El vicio, saca la casa de quicio.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
A creer se va a la iglesia.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Agárreme, que llevo prisa.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Hay ropa tendida.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Ocio, ni para descansar.
Después de la resaca viene la pleamar.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Al endeble todos se le atreven.
Tras cada pregón, azote.
Quien tenga tiempo que no espere
Es más largo que un día sin pan.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
De buen chaparrón, buen remojón.
La suerte está echada.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El sol sale para justos y pecadores.
Año de endrinas, año de espinas.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Todas las horas hieren. La última mata.
Llenar el tarro.
Cual andamos, tal medramos.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Hacerte amigo del juez
Adelante con los faroles.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
En enero, el besugo es caballero.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Donde ajos ha, vino habrá.
Estoy hasta las manos.