Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
No dar ni recibir, sin escribir.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Hombre osado, bien afortunado.
El que parte y reparte toca la mejor parte
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Entre amigos no hay cumplidos.
Pan con sudor, sabe mejor.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Jugar y perder bien puede suceder.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Ni miento ni me arrepiento.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Orejas de burro.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Caballo corredor, pronto se cansa.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Artero, artero, más non buen caballero.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
A bestia loca, recuero modorro.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Mujer pecosa, mujer candela.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Casa de concejo, pajar de viejo.
El que siembra, cosecha.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.