Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Como vives, juzgas.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
El más fuerte teme a la muerte.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
No tires piedras sobre tu tejado.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Quien desparte lleva la peor parte.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
Cuando tu ibas, yo venia.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Al mal paso, darle prisa.
Una comida sin vino, es como un día sin sol.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
No quiere música Roque, ni hay tampoco quien la toque.
Antes doblar que quebrar.
Si nos hacemos polvo, nos harán lodo.
A cada cañada le llega su añada.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
¿Quién sabe las vueltas que puede dar una llave?.
El que mucho habla, poco acierta.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
El que las sabe, las tañe.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Rey nuevo, ley nueva.
Bocadito regular, que se pueda rodear.