Antes el golpe que el grito.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
A fullería, cordobesías.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Mala noche y parir hija.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
A mala venta, mala cuenta.
La envidia es una mala consejera.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
Madurar viche.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
El más avisado cae.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
Todo flujo debe tener su reflujo.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
La buena ropa abre todas las puertas.
Juegos de manos se van al culo.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Siempre la cuba huele a la uva.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
En boca cerrada no entran moscas.