A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Cada día sale el sol, se vea o no.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Cuando el invierno primaverea, la primavera invernea.
Del agua vertida, la que pueda ser recogida.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
La curiosidad anda en busca de novedad.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
De tal árbol tal astilla.
Quien vende barato vende doblado.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Cada cual a lo suyo.
La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
¿Quién con una luz se pierde?
Araña de día, carta o alegría.
Amistades y tejas, las más viejas.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Lleva más cisco que carbón.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
El que camina, no estorba.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
No compares el tocino con la velocidad.
La tos seca es de la muerte trompeta.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.