Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Culo veo, culo quiero.
A dos palabras tres porradas.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Volverse la albarda a la barriga.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
De buen caldo, buenas sopas.
Agosto, frío el rostro.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Quien más tiene, menos suelta.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Palabras señaladas no quieren testigos.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Te conozco, pajarito.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Burro empinado, por hombres es contado.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Iglesia, o mar, o casa real.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.