A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Cuando se encapota el sol en jueves, antes del domingo llueve.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Cada uno es artífice de su ventura.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Para atrás ni para coger impulso.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
De diestro a diestro, el más presto.
Amor con celos, causa desvelos.
Agosto y vendimias no son todos los días.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Una ola nunca viene sola.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Juego de manos es de villanos.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
El abad canta donde yanta.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
A buen puerto vas por agua.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
El papel que se rompa él.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Pasear llevando sobre los hombros una carga