Cada cual sabe de la pata que cojea.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
Más pica espuela de celos que de aceros.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
La guerra mil males engendra.
Oír es precioso para el que escucha.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Las damas al desdén , parecen bien.
Refranes y consejos todos son buenos.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Cada quien, con su cada cual.
Se defiende más que un gato boca arriba.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Leña verde no ahuma, pero ennegrece.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
El buen vino para el catador fino.
Arca abierta al ladrón espera.
El que de joven corre, de viejo trota.
Fía poco y en muy pocos.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
A gato viejo, rata tierna.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Escucha tu corazón... que sabe.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
A la feria se va por todo; pero por narices no.