Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Enero, claro y heladero.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Las aguas mansas son las peores
La voz del asno no pasa del tejado.
A mala lluvia, buen paraguas.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Hacer castillos en el aire.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Boca de miel y manos de hiel.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Invierno claro ni en verano nublado.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Agua al higo, que ha llovido.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Amor breve, suspiros largos
De día y con sol.
Más haces callando que gritando.
Nada contra la corriente.
Vino y mujer, te ponen al revés.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
El mundo da muchas vueltas.
De higos a brevas, larga las lleva.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Música y flores, galas de amores.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.