Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Dádiva forzada no merece gracias.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Comer en bodegón y joder en putería.
Ver pecar, convida a pecar.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
El santo ausente, vela no tiene.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Padecer cochura por hermosura.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
O faja o caja.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Modestia exagerada, modestia falsa.
El mucho joder empreña.
Ruin amigo no vale un higo.
Gran mal padece quien amores atiende.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
El que presta no mejora.
Libro prestado, perdido o estropeado.
En la casa del cura siempre hay hartura.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
De la abundancia viene la vagancia.
Amor comprado, dale por vendido.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
No es quejido, sino que jode.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Agarrando aunque sea fallo.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Haz favores y tendrás enemigos.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Llenarle la cuenca a alguien.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.