Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Interés, cuánto vales.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Viejo con moza, mal retoza.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
La ventura es paño que poco dura.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
Donde falta la previsión, faltará provisión.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Del mal, el menos.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Consejo tardío, consejo baldío.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Si vives de fiado, vives señalado.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Mal apaña quien no engaña.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
De comerciar a robar, poco va.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Madre pía, daña cría.
Nada puede dar quien nada tiene.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Amigo reconciliado, doble enemigo
A la de tres va la vencida.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.