Aunque el asno vaya a la Meca no por eso es peregrino.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
La mayor ventura, menos dura.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Camino robado, al otro día, sin gente.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
Vayan las verdes por las maduras.
Come y bebe, que la vida es breve.
Si vas a pasear, las bragas has de cambiar.
Ve tu camino para no tropezar.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Hacerle a uno la pascua.
El vino comerlo, y no beberlo.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
El camino malo, se pasa rápido.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Saber es poder.
El buen vino resucita al peregrino.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Agárreme, que llevo prisa.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Al mal dar, tabaquear.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Donde entra beber, sale saber.