Bromas pesadas nunca sean dadas.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
A buenos ocios, malos negocios.
Papel, testigo fiel.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Madre holgazana cría hija cortesana.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
El vino es la ganzúa de la verdad.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
A quien presta nada le resta.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Adonde no te llaman, no vayas.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
El que porfía mata venado.
El que tiene capa, escapa.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Burro que piensa bota la carga.
Todas las horas hieren. La última mata.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Casa y potro, que lo haga otro.
Dios castiga sin piedra ni palo.