Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Hablar más que lora mojada.
La que no baile, de la boda se marche.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Vecina de portal, gallina de corral.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Madre pía, daña cría.
Es mucha la totuma para tan poca agua
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Zamora no se ganó en una hora.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
A grandes males, grandes enfermos.
Feo, pero con suerte.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
A buey viejo, no le cates abrigo.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
El mal de tonto, no tiene cura.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Dame pan y dime tonto.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
A enemigo que huye, puente de plata.