A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Mal de muchos, epidemia.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Apaga la luz, Mañosón!
La que da beso da d'eso.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Quien no tiene, perder no puede.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Se encontró con la horma de su zapato.
La muerte hace reflexionar.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
De barriga gigante, pedo retumbante.
Remienda paño y pasarás año.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Dar gusto da gusto.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Ese huevito quiere sal
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
A picada de mosca, pieza de sabana.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.
Plata en mano, culo en tierra.
Las penas, o acaban, o se acaban.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
A donde va encuentra un problema
Ni quito ni pongo rey.
Quien hace, aplace.
A cabrón, cabrón y medio.
El triunfo de los crueles es breve
A traidor, traidor y medio.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.