Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
El mal ajeno no cura el mío.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
El que nada no se ahoga.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Joya es la fama para bien guardarla.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Más sabe una suegra que las culebras.
A la hora mala no ladran los perros
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Los hijos son la riqueza del pobre.
El burro hablando de olotes.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Para San Vicente, enero pierde un diente.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
El que debe y paga, descansa.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
A tres azadonadas, sacar agua.
Variedad es causa de amenidad.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
La Justicia entra por casa.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Arca abierta al ladrón espera.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Vale más ser ralos que calvos.
A cántaro roto, otro al puesto.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.