Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Eso pasa en las mejores familias.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
El que nada sabe, de nada duda.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Las indirectas del padre Cobos.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Fruta prohibida, más apetecida.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Calza como vistes, o viste como calzas.
A falta de olla, pan y cebolla.
No comer por haber comido, es bienvenido.
A burro muerto, la cebada al rabo.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Donde entra beber, sale saber.
Con los descuidados, medran los abogados.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Casa hecha, sepultura abierta.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
La lujuria nunca duerme.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Bonito era el diablo cuando niño.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Algún día, ahorcan blancos.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Cinco: por el culo te la hinco.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Razones sacan razones.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.