El tiempo es oro.
Donde dije digo, digo Diego.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
El trabajo no mata a nadie.
Quien mucho escucha, su mal oye.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
El que no mira, suspira.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Pensando en pajarito preña'o
Un indio menos, una tortilla mas.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Las damas al desdén , parecen bien.
Con la misma vara que midas serás medido.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Andar y callar, eso es negociar.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Por unos pierden otros.
La contemplación del vicio es vicio.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
El casado por amor vive vida con dolor.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Saber de pobre no vale un duro
Zamarra y chaquetón, iguales son.
La abundancia da arrogancia.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Casa vieja todo es goteras.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.