Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Si quieres tener dinero, tenlo.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Casa de muchos, casa de sucios.
Hermano mayor padre menor.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Quien siembra, siega.
Más groso que el Guelpa.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Es agua derramada.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Lo único permanente es el cambio.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Agrada, quien manda.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
A llorar al cuartito.
En la curtiembre todos los bueyes son vacas.
No coma cuento coma carne.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
A quien le dan pan que no coma.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Una buena campana se siente de lejos.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
El sastre de fama, conoce la trama.
Para saber, has de leer.
No existe más amor que el amor a primera vista
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Hay que predicar con el ejemplo.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Es el tercero en discordia.
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.