Con amigos así no hacen falta enemigos.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
La gota que derramó el vaso de agua.
Como es el pago, así es el trabajo.
A quien labora, Dios lo mejora.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Honor a quien honor merece.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
La magnificencia prestada, es miseria.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
La muerte es puerta de la vida.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Más largo que un día sin pan.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Piensa mal y acertarás.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
Magra olla y gordo testamento.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Dos es compañía, tres multitud.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Al rico, los amigos le son enemigos.
La suerte está echada.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Si no quieres que diga mal de tí no digas mal de mí.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
No hay otra felicidad que la paz interior.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
Mucho preito hace mendigo.