La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Hay más tiempo que vida.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Jugarse hasta la camisa.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Cada altar tiene su cruz.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
No siempre es mejor el que más te gusta.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Peor es mascar lauchas
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Fía mucho, más no a muchos.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
Niños y viejos, todos son parejos.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
No todo el que llora, de pena llora.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Ser feliz como pez en el agua
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Bien casada, o bien quedada.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Con el callar, vencerás.
La prisa es la madre de la imperfección.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.