El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
El que no arriesga no gana.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
Ruego de Rey, mandato es.
La vida pende de un hilo.
La medicina cura, la naturaleza sana.
La envidia es carcoma de los huesos.
Eso es como pedirle peras al olmo.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Fiate de Dios y no corras.
Secreto entre reunión es de mala educación.
La curiosidad mató al gato.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Quien guarda valores, padece temores.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Carga que place, bien se trae.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Dar de comer al diablo.
La alegría es el mundo de la libertad
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Lo hermoso, a todos da gozo.
La esperanza alegra el alma.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Mujer casada, casa quiere.