Negocios hay que están bien a las dos partes.
Todo lo muy, es malo.
Interés, cuánto vales.
Abril, lluvias mil.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Amor con amor se paga.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
La buena obra, ella misma se loa.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
No con quien naces, sino con quien paces.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Más querría servir que recibir.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Haz lo que haces.
Cada hombre deja sus huellas.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
El que a burros favorece, coces merece.
Te casaste, te entera.
Bastante colabora quien no entorpece.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Nadie se meta donde no le llaman.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.