Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Esposa prudente es don de Dios.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
El burro hablando de olotes.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
El otoño de lo bello, es bello.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
No hay mala cocinera con tomates a la vera.
Cada uno con su humo.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
No hay enemigo chico.
Más enredado que un kilo de estopa.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
La intención hace la acción
Todo se pega, menos la hermosura.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Miren quién habló, que la casa honró.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Todo tiene solución menos la muerte.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Como la espada, así la vaina.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
El rostro es el espejo del alma.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.