Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Más vale mendrugo que tarugo.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Amor de dos, amor de Dios.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Cada uno es artífice de su ventura.
Por diferente camino, se llega al mismo destino.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
La naturaleza proveerá.
El que canea, no calvea.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Peor está que estaba.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
La jodienda no tiene enmienda.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Son como uña y mugre.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El amor no respeta a nadie
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
El tiempo de Dios es perfecto.
No es lo mismo ser que haber sido.
Lo que no mata engorda.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Eso pasa en las mejores familias.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
Quien primero viene, primero tiene.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.