Bachiller en artes, burro en todas partes.
Ser más bueno que el pan.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Al hombre de rejo, vino recio.
Demasiada amistad genera enfados
Más puede Dios que el diablo.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
El tiempo todo lo cura
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.
Saber amar es mucho saber.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Mear sin peer, rara vez.
El pan es freno del vino.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Todo lo que brilla, no es oro.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Cual es el rey, tal es la ley.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Nada puede dar quien nada tiene.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
El ojo quiere su parte
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
La pereza es la madre de todos los vicios.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Es más puntual que un ingles.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Tanto tienes, cuánto vales.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.