Una hora de contento, vale por ciento.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
El que presta, a pedir se atiene.
No caben dos pies en un zapato.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Las acciones revelan las pasiones
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
El tropezón enseña a sacar el pie.
No hay peor saber que no querer.
Pisar mierda trae buena suerte
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
El mundo es de la gente activa
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
El comedido sale jodido.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Estar armado hasta los dientes
El que paga mal, paga dos veces.
El que hace la ley, hace la trampa.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Ir de trapillo.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
A Dios, llamaron tú.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Si no sobra es que falta.
Cazador, mentidor.
Quien bien imagina, llámese adivina.
A chica boca, chica sopa.