Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Nunca positivo, siempre negativo. (No es exactamente español, es de Van Gaal ante la pregunta de un periodista por la mala marcha del Barça).
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
El casado casa quiere.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
A gran pecado, gran misericordia.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
A chica boca, chica sopa.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Quien roba una vez, roba diez.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Dios acude siempre.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
O faja o caja.
Ignorante y burro, todo es uno.
Es mejor cobrar a que te cobren.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
La ignorancia es muy atrevida.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
No hay mejor condimento que el hambre.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Ser amable es ser invencible.
Para ser bella hay que ver estrellas
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Lo que es bueno para todos, no es conveniente para ninguno.
Buenas razones cautivan los corazones.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Hay que tomar el toro por las astas.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.