A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Nadie perdona que le hagan un favor.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Más haces callando que gritando.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Hombre harto, no es comilón.
A lo hecho, pecho.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Juicios tengas, y los ganes.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Vivir es morir lentamente.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Donde entra beber, sale saber.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
La cara del santo hace el milagro.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Hay que poner tierra de por medio.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Si existe, se ve
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Los hijos son lo que la madre quiere.