Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
Allí estaba quien lo vio; pero no era yo.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Aire colado, a muchos ha matado.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
A la hija casada sálennos yernos.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
Nuestro gozo en un pozo.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
De los celos, se engendran los cuernos.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
El hombre apercibido medio combatido.
El papel que se rompa él.
Al que le pique, que se rasque.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
A tu casa venga quien te eche de ella.
No hay año sin desengaño.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
El que no sabe, es como el que no ve.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Fui donde no debí, ¡y cómo salí!.
De comerciar a robar, poco va.
No hay bueno caro ni malo barato.