El tonel vacío mete más ruido.
El trato engendra el cariño.
Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Agua tibia, media vida.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Una obra mala, con una buena se paga.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
¿De que vas, Santo Tomas?
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Nadie le da vela en este entierro.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
La ausencia causa olvido.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Son más los días que las alegrías.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
A enemigo que huye, puente de plata.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Piedra que rueda, no crea moho.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.