Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Enero, claro y heladero.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
Borracho que come miel, pobre de él!
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Hacer buenas (o malas) migas.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Hebra larga, costurera corta.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Donde pone el ojo, pone la bala.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Antes de que acabes, no te alabes.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Haz favores y tendrás enemigos.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
Comer en bodegón y joder en putería.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
No hay malos maestros sino malos alumnos.
Nunca te duermas en los laureles.
Para todos hay un cementerio.