Agosto y vendimias no son todos los días.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Sin padrino no hay bautizo.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Después de toda oscuridad hay luz.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Borrón y cuenta nueva.
El mal llama al mal.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Juez mal informado, fallo desacertado.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Te están dando Atol con el dedo.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Más vuela la fama mala que la buena.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Araña de día, carta o alegría.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
La belleza entra por la boca.
Marido rico y necio no tiene precio.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
Mas papista que el Papa.
El daño hecho no tiene remedio.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Más pica espuela de celos que de aceros.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
El buen paño dentro del arca se vende.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.