Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
El dolor embellece al cangrejo.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Tres al saco y el saco en tierra.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
La felicidad da la vista a un ciego
El tonto ni de Dios goza.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Entre col y col, lechuga.
Donde hay pelo hay alegría.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
En cada casa, un solo amo.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Esta vale en oro lo que pesa.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.
Mira la peseta y tira el duro.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
A Roma por todo.
En casa del músico, todos saben cantar.
Pasado mañana, mañana será ayer.
De lejos parecen y de cerca son.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Calor de paño, jamás hizo daño.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
A buenas horas, mangas verdes