Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Lo bien hecho bien parece.
Más vale que sobre que no que falte.
La prudencia nunca yerra.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Cuentas claras, amistades largas.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
La necesidad hace maestros.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
La virtud es de poco sueño.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Favor publicado, favor deshonrado.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
La lealtad se paga.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
El vino puro dirá quién es cada cual.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
No ser escaparate de nadie.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
El que nada sabe, de nada duda.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
La excepción confirma la regla.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
El dinero hace al hombre entero.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Mejor precavido, que arrepentido.
El que calla, no dice nada.