Cuanto más amistad, más claridad.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
A secreto agravio, secreta venganza.
Confía en lo que ves
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
De sabios es cambiar de parecer.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Todo en la vida tiene su medida.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
No jales que descobijas.
La democracia también genera hombres deshonestos
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Favores harás, y te arrepentirás.
El amor verdadero entra por el agujero.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
La oración de los rectos en su gozo.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Tienes la razón, pero vas preso.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
No hay pero que valga.
Cuenta y razón conserva amistad.
Falso por natura, cabello negro, la barba rubia.
No hay mejor testigo que el papel escrito.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
El que guarda, halla.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
El que siembra alguna virtud. coge fama.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Hechos son amores y no buenas razones.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Más vale que sobre que no que falte.