Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Abre la boca que te va la sopa.
El que porfía mata venado.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
El peligro que no se teme, más presto viene.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Quien te altera te controla.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Madre no hay más que una.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
La piedra regalada por un amigo es una manzana
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
A veces se llora de alegría.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Cuanto más haces, menos mereces.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
El amor es de hermano y no de señor.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
El que come con navaja, come más que trabaja.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Casa hecha, sepultura abierta.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.