Casa sin madre, río sin cauce.
El que anda en silencio, cazar espera.
Quien hizo una...hace dos
Necesitado te veas.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
El tiempo todo lo amansa.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
A capa vieja no dan oreja.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
La mula reparando y le avientas el sombrero.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Beber, hasta la hez.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
A calza corta, agujeta larga.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
El tiempo lo arregla todo
La buena hija dos veces viene a casa.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
¿Quién con una luz se pierde?
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
El buen vinagre del buen vino sale.
Buena cara dice buen alma.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Casa sin sol, no hay casa peor.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Romperse el brial, más vale bien que mal.