No te preocupes por no ser conocido. Preocúpate por ser digno de que se te conozca.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
La zorra nunca se mira la cola.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Yegua cansada, prado halla.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Quien no se arriesga no conquista
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Joven intrépido no deja memoria.
Hasta los animales se fastidian.
Lo prometido es deuda.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Cada santo tiene su candela.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Hazte responsable de tus actos.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Cambiar de opinión es de sabios.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Cada altar tiene su cruz.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Alba roja , vela moja.
El buen vino, de sí propio es padrino.
El ruin calzado sube a los cascos.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Jugarse hasta la camisa.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Ítem de lista viñeteada
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.